Otra ronda
Para Jose María, Natalia y todos aquellos que saben.
Tallinn Black Nights Film Festival is pleased to invite “Gut Feelings” to have its World Premiere in the Official Selection Competition of the festival’s celebratory 30th edition.
Vamos. Estás preparado. Tienes algo más qué contar. Lo has pensado y estás listo. Abres el computador y te acomodas. Escribes las primeras líneas. Son una maravilla. Suenan y conectan. Escribes un poco más. Te gusta la idea. Te sientas y lo disfrutas. El principio es la mejor parte. Posibilidades de tu mejor obra. Escribes un poco más. Anuncias al mundo que tienes una idea y que te entusiasma. Escribes un poco más. Abandonas un par de días porque el principio se ha gastado y ahora llega el trabajo. Bebes para relajarte, haces diligencias, llevas a tu mujer a cenar. No dejas de pensar en que estás parado, en que te ha pasado antes, en que no quieres otro texto sin terminar. Sufres un poco. En algún lugar te rechazan un trabajo. Sientes lo que es fracasar por unos momentos. Miras adelante. A todos nos rechazan. Rechazaron a Salinger. Sabes que no eres Salinger. Duele un poco pero estás acostumbrado. Abres la computadora y escribes cuatro párrafos. Borras cinco. Alguien te escribe que ha leído tu novela y que es una maravilla. Un disparo de serotonina le da sentido a tu vida. Dura cinco minutos aunque lo recordarás a todo lo largo del día. Miras la pantalla y los rastros de confianza alcanzan para algunos capítulos. Ritmo. Ha vuelto el ritmo. Qué bien se lee esto. Avanzas. Alguien le ha dado una sola estrella en Goodreads a tu segundo libro. Te odian. Llega el estado de la tarjeta de crédito y se va el agua en tu casa. Escribes con algo de rabia. Ya verán. Pasan dos días. Tres. Silencio. Nada. El universo no sabe que existes. Te rechazan otra idea, esta vez son tajantes, hirientes. Te preguntas si no se dan cuenta a quién rechazan. Bebes. Te invitan a un conversatorio. Escribes un poco más. Pagas la tarjeta de crédito. Sufres un poco. Te haces preguntas trascendentales. En el fondo de tu alma sabes que te has equivocado. Las regalías de un año ascienden a trescientos dólares. Reseñan tu tercer libro de cuentos y sale airoso. En el fondo de tu alma sabes que estás en el camino correcto. Te rechazan por tercera vez el texto que ya estaba listo. Los odias. Vuelves al computador y encuentras trama. Tus personajes bailan, brillan. Fondo y forma en una danza armónica que promete. Ves la meta. Bebes, haces diligencias, peleas con tu mujer y te arreglas con tu mujer. Conversas en el conversatorio. No hay mucha gente pero te aprecian. En el fondo de tu alma ya no sabes nada. Escribes, estás listo para terminar. Un empuje final. La adrenalina hace su parte. Aceptan un guion que has escrito en un festival europeo de primera línea. Competencia Oficial. Lo habían rechazado en todos lados, violentamente. Han odiado tu trabajo pero finalmente alguien lo ha entendido. Llega el aire a tu vida. En el fondo de tu alma hay gozo. Te sientas, terminas. Este momento solo llega un puñado de veces en la vida. Te quedas viendo la última palabra de la página, te pierdes en el engaño de la promesa porque sabes que no es fin, que la rueda volverá a dar vueltas, que todo acecha ahí afuera, ahora que estás listo para lanzarte de nuevo.